miércoles, 9 de noviembre de 2011

Hergé el padre de Tintin


Han pasado varios días sin daros noticias mías !!! Sigo siendo Tintin...hoy os voy a hablar de mi PADRE... un hombre entrañable lleno de experiencias...
Cuando veáis a vuestros propios padres , miradles desde la altura de vuestra propia vida , miradles con ese cariño que significa darse sin pedir nada a cambio, miradles y observad como aceptan o eliminan los malos momentos...pero sobre todo analizadlos cuando pasan por esos  malos rollos, vereis en ellos esa capacidad que solo da la experiencia para enfocarlos...aprended de ellos !!!

Mi padre se llamaba:  HERGÉ ......mejor dicho.......................................................................


          Georges Prosper Remi nació en 1907, hijo de Alexis Remi (empleado de una casa de confección para niños) y Elizabeth Dufour, ama de casa. Georges tuvo un único hermano menor, Paul, con el que nunca tuvo mucho contacto.

Entre 1914 y 1918 realizó sus estudios primarios en la escuela municipal de Ixelles, al tiempo que tenía lugar la Primera Guerra Mundial. Mostrando su incipiente habilidad para el dibujo, sus primeras ilustraciones en las márgenes de sus cuadernos están inspirados en la guerra.

Como consecuencia de la presión del patrón de su padre, Georges es retirado de la escuela laica para entrar a cursar sus estudios secundarios en un colegio religioso, el Saint Boniface, lo que tendrá una influencia decisiva en su posterior posicionamiento ideológico. A pesar de ser un alumno destacado, por lo general el primero de su clase, nunca tomó lecciones de dibujo (con la excepción de alguna clase en la École Saint Luc).

Junto con el cambio de colegio, abandonó los Boy Scouts de Bélgica (no religiosos) para afiliarse a la Federación de Boy Scouts Católicos, hecho que posteriormente sería recordado por Hergé con sentimientos de culpa y casi de traición. Las tramas de sus historietas estuvieron influenciadas intensamente por la ética del movimiento scout, así como por los viajes realizados en esta temprana etapa de su vida, uno de ellos a España. A su época de scout también se remontan sus intereses por los pieles rojas y la fascinación por América.

En su adolescencia, canalizó su pasión por el dibujo en historietas que serían publicadas en Le Boy-Scout, publicación más tarde convertida en Le Boy-Scout Belge. Fue en 1922 cuando firmó por primera vez una de estas historietas, y en 1924 cuando aparece por primera vez el seudónimo que lo acompañaría por el resto de su vida: Hergé (que es la pronunciación en francés de las iniciales de su nombre R, G.).

Si bien las contribuciones a esta publicación eran bastante modestas, limitándose a la ilustración de algunos artículos y ocasionalmente de la portada, en julio de 1926 Hergé crea su primera serie "oficial": Totor, C.P. de los abejorros. El protagonista seguiría apareciendo en la revista mensual hasta el año 1930.
                                     
Una vez finalizados sus estudios secundarios, en 1925, Georges ingresa en Le XXème Siècle, periódico ultraconservador de orientación clerical y nacionalista. No obstante, y de forma paralela a su empleo en el servicio de suscripciones de dicho periódico, seguía ilustrando las aventuras de Totor.


En 1926, Hergé decidió cumplir con el servicio militar, siendo destinado al Primer Regimiento de cazadores a pie. Eventualmente, pasó de ser soldado raso a cabo, y luego a sargento. Indefectiblemente, dedicaba al dibujo la mayor parte de su tiempo libre; terminando sus historias; Tintín...claramente sin llegar a terminarlos
Una vez relevado de sus obligaciones militares, Hergé regresó al periódico en octubre de 1927, ahora como aprendiz de fotógrafo e ilustrador de páginas especiales. El abate Norbert Wallez, director de la publicación, tuvo una gran influencia sobre Remi al incitarlo a leer y a instruirse, y le confió responsabilidades de mayor alcance.

Cuando Wallez decidió ampliar el espectro al que iba dirigido su periódico con la inclusión de un suplemento para jóvenes, confió para ello en el hombre que tiempo después se comprometería con su secretaria, Germaine Kickens. El 1 de noviembre de 1928 apareció el primer número de Le Petit Vingtième, bajo la dirección de Hergé.


  Aunque en un principio el dibujante se conformó con la publicación de Flup, Nénesse, Poussette et Cochonnet, tiempo después retomó a Totor. Le cambió algunas letras a su nombre, le asignó el oficio de reportero y le añadió la compañía de un fox-terrier llamado Milú. El 10 de enero de 1929, Tintín apareció por primera vez en las páginas de Le Petit Vingtième.
La primera aventura del joven reportero lo lleva a la Unión Soviética, donde se enfrenta a los bolcheviques. Al concluir su publicación semanal, en mayo de 1930, una muchedumbre de lectores se concentró en Bruselas junto a la Estación de tren, donde el periódico simuló la llegada de Tintín de la URSS (un joven vestido como Tintín con un fox-terrier). El enorme e inesperado éxito de la publicación animó a Hergé a prolongar sus aventuras.

Es en 1930 cuando Georges Remi crea otros de sus populares personajes, llamados Quique y Flupi (Quick et Flupke en idioma original), quienes permanecerían en las páginas del suplemento hasta fines de los años 30.

                                     

Mientras Hergé comenzaba a publicar la segunda aventura de Tintín, Tintín en el Congo, las andanzas del protagonista en Rusia comenzaban a aparecer en un semanario francés, el católico Coeurs Vaillants, dando inicio de esta forma a la carrera internacional del autor.


En 1932, año en que se publica Tintín en América, Hergé tiene sus primeros contactos con la editorial Casterman, que pronto será la encargada de publicar todos sus álbumes. En ese mismo año contrae matrimonio con Germaine Kieckiens, con quien se había comprometido el año anterior. El matrimonio no tuvo hijos.
Entre la publicación de Los cigarros del faraón y la de El Loto Azul, Remi mantendría uno de los encuentros más trascendentales de su vida: tras haber manifestado su intención de que una de las aventuras de Tintín transcurriera en China, un capellán sugirió que conociese a Tchang Tchong-Jen, un estudiante chino. Éste fue quien lo familiarizó con la cultura oriental, y supervisó los textos en chino que aparecían en la historieta. Hergé mantendría con él una amistad durante el resto de su vida.


A partir de 1936, una nueva serie se añade en Le Petit Vingtième: Las aventuras de Jo, Zette y Jocko. A diferencia de las otras dos series en que trabajaba el dibujante hasta entonces, la nueva historia surge por pedido de los padres que dirigían Coeurs Vaillants. Temiendo que un reportero sin padres fuese un modelo poco recomendable para los lector del Vingtième, sugirieron la creación de nuevos héroes más ambientados en el entorno familiar. Hergé jamás se sentirá a gusto en esta serie, en la que no se sentía libre, y la abandonará tras cuatro historietas (la quinta será, básicamente, obra de sus colaboradores).



A la intensa actividad como historietista de Hergé, se agregó una no menos importante labor como ilustrador. Sus dibujos aparecieron en varias tapas de libros y revistas, así como también en varios trabajos publicitarios que se realizaron bajo la marca Atelier Hergé (Taller Hergé).
Durante la ocupación nazi de Bélgica, Hergé siguió publicando pese a que muchos profesionales de prensa habían decidido abandonar su oficio en vista de que los medios de comunicación del país habían sido puestos al servicio del ocupante alemán (popularmente llamados medios "robados"). Una vez cerrado Le XXème Siécle en 1939 (con lo que tuvo que dejar inacabada Tintín en el país del oro negro), Hergé fichó por un medio abiertamente filonazi, Le Soir, dirigido por Raymond de Becker, y fue durante esa época cuando más dibujó y más dio a conocer a su personaje. La primera de las seis historietas creadas durante la guerra será El cangrejo de las pinzas de oro.



Durante el transcurso de la guerra, surgieron dos factores que llevarían a una revolución en el estilo de Hergé. Primero, la escasez de papel forzó a publicar Tintín como una tira diaria de tres o cuatro viñetas, en lugar de las dos páginas semanales que eran práctica habitual en Le Petit Vingtième. Para crear tensión al final de cada tira en lugar de al final de cada página, Hergé tuvo que introducir gags más frecuentes y mayor ritmo en la acción. Segundo, Hergé tuvo que desviar la atención de las aventuras en los temas de actualidad para evitar controversias, girando a historias con un sabor escapista: una expedición a un meteorito (La estrella misteriosa), la búsqueda de un tesoro (El secreto del Unicornio y El tesoro de Rackham el Rojo) y la de como deshacer una antigua maldición inca (Las siete bolas de cristal y El templo del Sol).


En estas historias, Hergé ponía más énfasis en los personajes que en la trama, y de hecho los compañeros más memorables de Tintin, el capitán Haddock y el Profesor Tornasol (Professeur Tryphon Tournesol en francés), fueron añadidos en esta época. Haddock debutó en El cangrejo de las pinzas de oro, mientras que Tornasol lo hizo en El tesoro de Rackham el Rojo.


El capitan Haddock

El impacto de estos cambios no se reflejó en el número de lectores; en posteriores reediciones, estas historias se encuentran entre las más populares.
En 1943, Hergé conoció a Edgar Pierre Jacobs, otro dibujante de comics, al que contrató para ayudarle a revisar los primeros álbumes de Tintín. La contribución más notable de Jacobs sería el rediseño de los vestuarios y fondos en la edición revisada de El cetro de Ottokar.


 



Además, comenzó a colaborar con Hergé en una nueva aventura, Las siete bolas de cristal
La ocupación de Bruselas finalizó el 3 de septiembre de 1944. Las aventuras de Tintín fueron interrumpidas hacia el final de Las siete bolas de cristal cuando las autoridades aliadas cerraron Le Soir. Durante el caótico periodo de post-ocupación, Hergé fue arrestado cuatro veces por diferentes grupos (la Seguridad del Estado, la policía judicial, el Movimiento Nacional Belga y el Frente de la Independencia) acusado de simpatizar con el Nazismo y el Rexismo. El origen de estas acusaciones se encontraba principalmente en la continua actividad profesional de Hergé bajo la ocupación nazi, lo que le valió ante muchos el calificativo de "colaboracionista", y el hecho de que con sus viñetas potenciara de una manera decisiva la distribución y venta del Le Soir controlado directamente por los nazis.
Si bien no existe un compromiso político claro en su obra y algunas de las historias publicadas antes de la guerra eran críticas con el expansionismo territorial del fascismo (principalmente El cetro de Ottokar mostraba a Tintín trabajando en la derrota de una velada alegoría de la Anschluss, anexión de Austria a la Alemania Nazi) tampoco se ven completamente libre de sospecha.